Los kilometros transcurrian lentamente, muy lentamente, y le preguntaban:
¿Te vas a subir al carro, todavia falta mucho para la meta?
Les dijo que no, que iba a continuar, ya no le importaba que el grupo estuviese a cinco minutos, ahora era su amor propio el que le dictaba que debia continuar. Recordaba las primeras carreras, en las que las lagrimas se asomaban a sus ojos debido al esfuerzo, esos pensamientos le hacian continuar subido en la bici, no tenia que ganar nada, no tenia una obligacion por la que debia estar alli y tampoco un premio que recoger, seguia subido por si mismo, por superar el dolor que estaba pasando y por vencerse. El deseo de bajarse era cada vez mayor, cualquier subida se hacia interminable y casi no podia bajar el pedal una vez que lo conseguia, a duras penas, subir. Se quedo sin agua y ya no tenia nada que comer, faltaban 25 km. unos interminables 25 km. Detras no se veia a nadie, estaba totalmente solo, el esfuerzo, cada vez, era superior, ya era una lucha entre su cabeza y sus deseos contra el cuerpo y sus piernas, las cuales ya no sentia, ellas giraban por inercia, se veia patetico, que necesidad tenia de pasar por esto, pero le hacia mas fuerte, mas fuerte mentalmente que, en ocasiones, es mucho mas importante.
La filosofia del verdadero ciclista es vencerse a si mismo y no dejarse derrotar nunca, intentarlo e intentarlo hasta finalizar, si ante la primera adversidad nos vamos atras, entonces estamos equivocados de deporte. La lucha fue total, a su mente llegaban toda clase de imagenes, las cuales acaso no conseguia descifrar debido al cansancio y agotamiento que soportaba, pero algo le hacia continuar, luchaba contra su unico contrincante, el mismo, ¿ venceria?.
Finalizo, llego practicamente agotado, a mas de 20 minutos del ganador. Cuando faltaban tres kilometros, le parecian trescientos y cuando quedaban dos, creia que faltaban dos mil; le sujetaron al llegar, solo al cruzar la meta oyo que alguien decia: “¡viene muerto!” y asi se sentia, pero su interior era de ganador, habia triunfado, se supero.
Lo paso muy mal, de las veces que peor lo ha pasado sobre una bicicleta, pero consiguio vencerse, vencer el deseo de bajarse, de no continuar con el sufrimiento que estaba pasando por seguir en una carrera en la que ya no tenia nada que hacer, eso no le importaba, lo importante era finalizar y el lugar era secundario. Esto le enseño a superar otros obstaculos, y no solo deportivos.
Nunca dar el brazo a torcer si puedes continuar, ante adversidades y malos tiempos, siempre, siempre al final esta la meta y aunque crea que no podras llegar, hay que seguir, porque siempre se llega, no el primero, casi seguro, pero si cruzar la meta. Situaciones como esta reconozco que moldean la personalidad y, ahora que estoy terminando , tengo que agradecer al ciclismo y a todo lo que hay alrededor de el lo que ha hecho por mi.
La bicicleta es una forma de vivir y ver la vida. El viento, la lluvia, los esfuerzos, los entrenamientos,... el sufrimiento, todo eso son los impedimentos que podemos encontrar a diario, el vencerlos nos hace mas fuertes; el superar las subidas, que algunas veces parecen que tienen vida y lo que pretenden es hundirte y engullirte en sus profundidades, ¡ vencelas ! y seras superior.
Por tanto si eres ciclista, no lo abandones e intenta aprender de el todo lo que puedas, sacale jugo a cada momento y no pienses solo en competir, que tambien tiene su sitio, pero no el principal, en el principal estas tu. Aprende de los demas, de todos y cada uno, aprende no solo lo deportivo sino lo humano, en los momentos de mas sufrimiento y cuando crees que estas solo siempre aparece alguien que te ayuda, o te da algo de comer o comparte su agua contigo, y tu, ni lo conoces y a lo mejor ni lo volveras a ver, esto es el verdadero ciclismo, es la verdadera vida, ¡disfrutala !.