Lance Armstrong, la máquina de la esperanza
¿Qué tan cerca has estado de la muerte? ¿Qué tan seguido sientes dolor? Una mañana de octubre de 1996 en Austin, Texas, él se levantó con su testículo del tamaño de una naranja, el dolor era insoportable. Al llegar con el doctor, después de algunas horas de estudios y análisis el resultado fue fulminante, ¡tienes cáncer! ¿Qué tan seguro está usted doctor? La respuesta fue: "Tan seguro que he programado cirugía para mañana para extraer ese testículo”. Al día siguiente le realizaron la operación, pero ahí no paraba todo. Los estudios mostraban que el cáncer se había expandido a los pulmones y al cerebro. En una lámina de rayos x tomada a sus pulmones, lo negro indicaba que todo estaba bien y los puntos blancos indicaban cáncer, “Parecía una nevada” el cáncer había invadido los pulmones y el cerebro.
Había que avisar a la prensa, a los patrocinadores, al equipo, había que decir la verdad. Entre la incertidumbre, alguien tenía que tener algo de serenidad para pensar con calma. Su madre le recomendó hacer un viaje a una ciudad vecina para dejar unas muestras de esperma para que las congelaran. Quien piensa ahora en fertilidad, si quizá muera mañana o en dos semanas. Con todo el dolor y el sufrimiento psicológico de saberte invadido por la enfermedad realizó dicha muestra. El destino lo llevó a Indianápolis con el doctor Craig Nichols, con experiencia en tratamientos revolucionarios y modernos para ese tipo de cáncer, no había tiempo que perder. Le recomiendan una operación del cerebro para eliminar los tumores presentes ahí y después pasar a la etapa de quimioterapia para atacar el resto en los pulmones. Pensando en el futuro de manera muy optimista deciden aplicar una quimioterapia que no le afectara tanto los pulmones para que quizá en el futuro pudiera realizar ejercicios.
Tan sólo unos meses antes él estaba compitiendo en Europa y había firmado un brillante contrato con el equipo francés "Cofidis", estaba en el ranking mundial de ciclistas en primer puesto, ahora ya le habían extraído un testículo y estaba a punto de someterse a una cirugía del cerebro con pronóstico reservado. La cirugía se llevó a cabo con éxito, por alguna razón la mayor parte de los tumores del cerebro no estaban activos, había que esperar análisis futuros pero el paso estaba dado, seguía ahora la quimioterapia. La quimioterapia mata tanto células buenas como malas, es como ir muriendo poco a poco para ver si de pronto revives, es estar atado a un poste que sostiene una bolsa y ver que de ahí caen gotas que van directo a tu torrente sanguíneo a causarte un sin número de malestares, dolores por todos lados, vómitos, mareos, semi-inconciencia, es perder la noción del tiempo tirado en una cama de un hospital. Que probabilidades tengo de sobrevivir? Un médico amigo le dijo que un 20%, cuando en realidad pensaba que eran menos de 10%, muchos doctores lo daban por muerto. También los dirigentes de su nuevo equipo lo daban por muerto, en plena quimioterapia, y él sin poder hablar, llegaron al hospital tan sólo para avisar que iban a rescindir el contrato y que no pagarían nada de los gastos del tratamiento ya que al no haber desempeñado ninguna actividad para ellos el seguro aún no empezaba a aplicar.
Pasó de octubre a diciembre de 1996 en tratamiento en esa clínica en Indianápolis, luchando contra su enfermedad, aferrándose a ese 20% de probabilidad, era una carrera contra la muerte, está también él la quería ganar. Contra la mayoría de los pronósticos a principios de 1997 le dicen que ha vencido el cáncer, que esta "limpio".
El siguiente año era muy importante ya que había que monitorear muy cuidadosamente si la enfermedad regresaba, si así ocurría las posibilidades de recuperarse eran mínimas. En ese momento decide con la ayuda de algunos amigos y su ahora esposa iniciar la fundación "Lance Armstrong" ( www.laf.com ) para ayudar a tener una mejor calidad de vida a los enfermos y sobrevivientes del cáncer.
Que hacer con su vida? Volverá la enfermedad? Cada pequeño dolor lo despertaba y hacia que fuera al hospital para saber si volvería el fantasma, a ver si moriría. La agonía seguía a pesar que la enfermedad se había ido, como vivir tranquilo así?. Pasaba sus días jugando golf y comiendo y bebiendo algunas margaritas en un restaurante de comida mexicana, lujos que durante su época de deportista no podía hacer. La bicicleta aún no volvía a su mente.
Sin embargo un día tomó su bicicleta y empezó a dar un paseo por un pequeño camino, de pronto lo rebasan un niño y una señora, como era esto posible? El estaba haciendo su máximo esfuerzo y no podía alcanzarlos, hasta que cayó al suelo exhausto, sentía que moría y daba por descartado el hecho de volver profesionalmente al ciclismo. El futuro era totalmente incierto, que iba a ser de su vida sin el ciclismo, tardes grises eran las que vivió perdido en la incertidumbre. Sin embargo su fuerza de voluntad vuelve al saber que la enfermedad no ha vuelto y que está totalmente sano, por lo que le pide a su entrenador personal, Chris Carmichael, ir a una montaña en Carolina del Norte a dar unos paseos en bicicleta, de pronto en esos caminos de la montaña y con la lluvia en su cuerpo, todo encajó a la perfección, su vida era el ciclismo y tenía que intentar volver al profesionalismo.
Firmó contrato con el equipo profesional United States Postal Service, con la idea de ganar la carrera más importante del mundo, El Tour de Francia. Ya en Europa después de un inicio incierto en algunas carreras y con algunos pensamientos de renunciar y volver a la tranquilidad de Austin, una frase que le decía su madre desde niño le retumbaba en su cabeza "Lance, tú no te das por vencido" "Lance you don´t quit".
Era 1999 y el Tour estaba por iniciar, llegaba ahí con la fama de haber vencido el cáncer más sin embargo nadie le daba oportunidad de sobresalir en dicha carrera, pero Miguel Indurain la noche previa al inició dijo: "Lance ganará". El gran Indurain ya no competía en ese año, pero él ha ganado 5 Tours de Francia de manera consecutiva. Lance ganó ese año, 1999, su primer Le Tour de France, llevó con orgullo el famoso jersey amarillo que identifica al líder de esa carrera. Era tanto el asombro de todos que le aplicaron una cantidad casi diaria de exámenes antidoping para ver si estaba consumiendo substancias prohibidas, alguien llego a decir que la quimioterapia le ayudaba ahora a tener un mejor rendimiento. La victoria de ese año le gener&oacut
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Colaboración de : Luis Corrales
Artículo publicado el : 05/12/2005 05:00:00 p.m.